Haremos un breve repaso de los conceptos e ideas más importantes de la semana pasada: En primer lugar empezamos analizando la sociedad desde los depredadores hasta llegar a los productores, que convirtieron la agricultura en la actividad básica en todos los países hasta mediados del siglo XIX; estudiamos detenidamente la evolución de las sociedades agrarias y con ellas el techo maltusiano, el modelo demográfico antiguo y los mecanismos que a lo largo del tiempo han regulado el crecimiento de la población.
A continuación distinguimos los tres factores clave necesarios para la agricultura tradicional y caracterizamos y dividimos a ésta en dos grandes zonas: La Europa Mediterránea y la Europa del Norte.
Además vimos el sistema feudal, la que fue la forma de organización de las sociedades europeas des del siglo XIX hasta la Revolución Industrial. Dicho sistema se caracteriza por la existencia de una gran desigualdad entre los individuos y la imposición de una serie de prestaciones en trabajo y de pagos mediante dinero o especies, conjunto de los cuales forma la renta feudal o renta fija, renta que aprendimos a distinguir de la renta de la tierra, contratos a corto plazo a cambio de pagos en dinero o en frutos.
Hicimos un trabajo en clase comentando entre todos la ley de los rendimientos decrecientes para entender que el crecimiento de la población imponía una productividad decreciente. Ley que habíamos visto en la teoría de algunas asignaturas como economía de la empresa pero que no habíamos podido aplicar, como en este caso del siglo XIX.
Por último, hoy hemos acabado con el tema uno analizando la recuperación del comercio y de la vida urbana gracias a la revolución comercial y el comercio a larga distancia.
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